10.10.2006

Alma



Primero, entregamos el alma
y cuando esta reboza de sensaciones
imposibles de contener, entregamos el cuerpo para estallar en gozo
y quedar satisfecho
en plenitud consigo mismo

Pero jamás se cumple,
entregamos el cuerpo
por un gozo
y con el alma llena
de amargas sensaciones,
permanecemos,

imposibles de desalojar.