10.14.2006

Ven a mi bote














Ven a mi bote,
una tormenta se avecina y se hace de noche
¿A dónde quieres ir completamente sola?
vas a la deriva.
¿Quién sostiene tu mano
cuando te remolca hacia abajo?
¿A dónde quieres ir?
tan ilimitado, el frío mar
Ven a mi bote
el viento otoñal tiene el sello firme
Ahora estas ahí, de pie junto al faro
con lagrimas en el rostro.
La luz del día cae hacia un lado
el viento del otoño barre la calle hasta quedar vacía
Ahora estas ahí, de pie junto al faro.
Tienes lagrimas en el rostro,
la oscuridad caza las sombras
el tiempo permanece quieto y llega el otoño.
Ven a mi bote
la nostalgia será el capitán.
Ven a mi bote,
el mejor marinero era yo.
Ahora estas ahí, de pie junto al faro
tienes lagrimas en el rostro
tomas el fuego de la vela,
el tiempo permanece quieto y llega el otoño
Ellos hablan sólo de tu madre
sin piedad es sólo la noche
al final me quedo solo
el tiempo permanece callado,
y tengo frío.


Dale a mí corazón el último golpe


Voy vagando por el pueblo, las luces están apagadas

No se a donde estoy yendo

La lluvia empieza a caer sobre mí.

No puedo ver a mí alrededor.

Sácame de aquí.

Si hay alguien en la oscuridad que me hable.

Me estoy volviendo loco., volviendo loco.



Dime donde estoy, que es lo que está pasando. OH, por favor.

Algo me está ocultando.

Son estas las paredes de mi corazón?

He perdido tantas cosas que tuve.

Durante tiempo he estado buscando mi camino.

Y continúo, continúo...

Estoy tan enojado con sus feos corazones

tan enojado con este mundo congelado

Todos los días evito caer en llanto,

no quiero estar deprimido.

El dolor de cada noche está metido tan profundo en mi corazón

Es esta mi vida?

Oh! Por favor dímelo.

Las paredes se cierran

Duele tanto, Detente!

Hay alguien que me ayude?

Por favor, sácame de aquí!

Oh! Sácame de aquí!

Vivo o muerto, no tengo lugar a donde ir

Entiéndelo de una vez por todas

Vivo o muerto, no puedo vivir en el pasado

Solo hay una manera de vivir

Dale a mi corazón el último golpe.

Si solo pudiera darte la espalda

déjame hacerlo gritando fuerte.

Ahorca a la muerte por mí.

Aquí viene la culpa de lo que he echo,

y viene a mi como si creciera en mi cerebro.

La parte fea de mi me destroza.

Ya no puedo volver.

Dale a mi corazón el último golpe.

Si no pude escapar del pasado

déjame hacerlo gritando fuerte.

Revela los sentimientos en mi interior.

Vivo o muerto, no puedo vivir en el pasado.

Solo hay una manera de vivir

Dale a mi corazón el último golpe.

Si solo pudiera darte la espalda

déjame hacerlo gritando fuerte.

Ahorca a la muerte por mí.

La pelea ha terminado

La lluvia loca ha pasado sobre mí.

La sangre está cayendo.

Las lágrimas están cayendo.

Ahora, estoy vivo, y camino hacia el pueblo de nuevo.

Enamorarse o enamoramiento

Nos enamoramos, cuando conocemos a alguien por quien nos sentimos atraídos ...cuando compartimos con esa persona, nuestros sentimientos y pensamientos más íntimos. Este sentimiento nos produce gran placer, hasta que la química de nuestro cuerpo cambia y dentro de el se producen unas substancias llamadas endorfinas. Nos sentimos felices, y andamos todo el día de buen humor y atontados.

Cuando estamos enamorados, nos parece que nuestra pareja es perfecta y la mas maravillosa del mundo. Empezamos a amar, cuando dejamos de estar enamorados. El amor requiere tiempo, requiere conocer y reconocer los defectos del ser amado....requiere ver lo bueno y lo malo de la relación. No quiere decir que enamorarse sea malo, al contrario es maravilloso.....sin embargo, es sólo el principio.

Muchas personas son adictas a estar enamoradas. Terminan sus relaciones, cuando empiezan a ver defectos en la otra persona, y se dan cuenta, que no es tan perfecta como pensaba. El verdadero amor, no es ciego. Cuando amas a alguien, puedes ver sus defectos y los aceptas. Puedes ver sus fallas y quieres ayudarle a superarlas. El amor verdadero está basado en la realidad. No es un sueño de que encontraste a tu príncipe azul, o a tu princesa encantada.

Encontraste una persona maravillosa, de acuerdo, pero no es perfecta, ¡Ni tu tampoco! Encontraste tu alma gemela.... pero también los gemelos discuten y tienen diferencias. Tú no puedes amar a alguien que no te ama......ya que el amor verdadero es recíproco. Empezamos a amar no cuando encontramos una persona perfecta, sino cuando aprendemos a ver perfectamente una persona imperfecta.



Erick Fromm

Mi infierno


Ha de ser una tarde magnífica allí en la tierra. Seguro habrá paredes pintadas a manotazos de cal iluminadas de un reflejo púrpura. Tal vez se abra la ventana de un balcón que hacía tiempo no se abría y el ruido de los herrajes secos no llegue siquiera a importunar a los empleados de la morgue o a los piadosos sepultureros.

Descendí. Si algo no defraudó mis convicciones fue que el infierno estaba abajo.

Si algo no desmintió mis temores disfrazados de certezas que no me inquietaban, fue que hacia allí iba.

El infierno es el olvido, pensé dándole motor a una lógica que creí irrebatible en algún pasaje de mi adolescencia. Descendí hasta que ya no descendí más, o al menos dejé de percibir el descenso.

Si mucho me había costado imaginar las puertas del cielo, cuestión a la que dedique quizás muy pocos pensamientos, más habíame costado imaginar las del infierno. Las puertas infernales sí merecieron noches de desvelo, sin embargo, si eran esas, poco se asemejaban a la huella febril de mí nunca vívido recuerdo.

No había remolinos de fuego abrasador, tampoco aldabas de hierro corroído colgando como últimas palabras de rostros indescriptibles. No deambulaban seres desmesurados en formaciones ni gestos. No había crudos alaridos desgarradores y taladrantes. Mi garganta no sentía la presencia de vapores cáusticos, ni danzaban ante mi impotencia diáfanas hembras bífidas de exuberante naturaleza.

Podría bien haber pensado que aquel lugar era una artimaña del decano de los reinos infernales; un requilorio infame de la burocracia de las cortes de Belzebú. Sin embargo no traté de reconocer el lugar por todo lo que no era; reconocí en esa llanura sin clima, sin tiempo, sin referencia, al infierno.

Y dónde estaba Dante, todos los profetas, Goethe, los pintores renacentistas, Rimbaud y los niños que se juntaban en la esquina del empedrado y la farmacia a decir que habían visto al diablo entrar al cabaret. Al menos pretendí la presencia de Aqueronte, algún perro negro, una ráfaga de calor sofocante, que mi nariz se conmoviera por el olor a azufre. Renuncié a que ojos encendidos de muerte confirmen mi sentencia, pero pretendí al menos una mínima consternación, un filo frío de humedad partiendo mi espalda al medio.

Nada de eso paso. Pensé en el rostro de quien llegando al paraíso hubiérase sentido unido a mí por el mismo sentimiento. Si el infierno no era infierno (al menos como occidente creía debía serlo), se regodeaba en mi desazón la humana piedad de que el paraíso no fuera paraíso. Quizás mi espera, y la espera de ese otro, sólo error extremo. Qué peor paga podría esperarse del pecado; la ignorancia absoluta, el siquiera reconocimiento de la fe, inesperada aunque latente, de un instante de insignificante arrepentimiento que constara en reconocer los momentos en que uno pudo quizás elegir.

Corrió una brisa de ninguna parte hacia la nada. Pensé en algo y lo olvidé; entonces volví a pensarlo para volver a olvidarlo. Así cada breve pensamiento tenía el gusto del primero; nunca se enlazaban, era el mismo siempre efímero y circular. Nacía y moría, y seguido resurgía de la nada sin la memoria de haber existido.

Me encontré allí sin nombre y sin cuerpo, sin pasado ni futuro, sin relación alguna con lo que en la tierra llaman tiempo. Como un turista en medio de la soledad más absoluta, esperando sentir que el lugar se definiera de una vez, a lo largo de una espera que tenía demasiado en común con lo efímero para ser eterno y demasiado con lo eterno para percibir lo pasajero.

Un día me fue simple comprender lo terrestre puertas adentro del cementerio; nunca hubiera imaginado que fuera justo eso lo que hiciera tan complejo reconocerme en aquel sitio puertas afuera de lo terrestre.

10.13.2006


Florencia alias Patola y yo alias Patolo


Solo un sueño

El estado conciente en el sueño es un hecho poco probable ya que podemos soñar que estamos conciente del sueño, nunca participamos de un sueño siempre somos espectadores del mismo como omnipotentes de todos los hechos allí acontecidos
Incapaces de establecer contactos con los participantes involuntarios de nuestra historia.
Los entendidos dicen que la creación de los sueños se encuentra y se realiza en la parte más primitiva de nuestro cerebro. Una conjunción de eventos, y emociones que acabo del día se transcribe en encadenados cuentos sin mayor sentido, ¿será involuntaria la edición de tales hechos? ¿O encuentran en los sueños la manera perfecta de relacionarse unos con los otros?
El psicoanálisis de se y afirma que la culpa de nuestros males de adulto se relaciona con nuestra infancia y con la relación que tuvimos con nuestros padres.
Sea así o no, no lo se, no tengo el conocimiento tal para afirmar o negarlo, solo me limito a los hechos de mis sueños, en particular uno el cual en un tiempo se me hacía traumático y confuso pero hoy en día a pasado a ser solo un sueño repetitivo.
Trascurrió en mi infancia, en un ceno familiar católico, y tradicional, observado por los ojos santos, e inculcado por aquellos que de buena manera tomaban a dios como un todo.
Temor por cada pensamiento que estuviera en desacuerdo con lo enseñado, no había lugar para tener pensamientos del descontento de dios, una tonta y burlona inocencia.
“Me encuentro acostado en mi cama, en mi cuarto, despierto aún reconozco que es mi cuarto pero que la sensación de desconocerlo esta presente.
Pintado de blanco, muy iluminado, tanta luz que enceguece, en mi cabecera un crucifijo que me observa, a mis pies levemente oscuro, aunque de mi posición de espectador veo que a mis pies no solo esta mas oscuro sino que una enorme grieta yace allí y que de ella brota vapor de extraño color y sí puedo decir vapor ya que el calor se notaba y sentía en toda la habitación.
La claridad de mi cabecera con el oscuro rojizo de la grieta se funde y deja una lubre imagen, en todo el sueño solo estoy allí recostado sin movimiento alguno, con solo un pensamiento o una idea en la cabeza, que aunque valla en camino al infierno mis pensamientos serán puros y claros.”
Pensar a los 7 años de que puedo ir al infierno me molestaba mucho, y solo tenia el consuelo de que yo creía que todo lo que hacía estaba bien visto por dios, y entonces como iba a ir yo al infierno no me lo merecía. Hoy ya no me molesta porque hoy si puede caber la posibilidad de que vaya al infierno, pero ya tengo consuelo para eso…

10.12.2006

Genialidad


Cuentan que una vez se reunieron en algún lugar de la Tierra todos los sentimientos y cualidades de los seres humanos.
Cuando el Aburrimiento había bostezado por tercera vez, la Locura como siempre tan loca les propuso:¡vamos a jugar al escondite! La Intriga levantó la ceja intrigada y la Curiosidad sin poder contenerse le preguntó: ¿Al escondite? Y, ¿Cómo es eso?

Es un juego, explicó la Locura, en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que yo encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego. El Entusiasmo bailó entusiasmado secundado por la Euforia. La Alegría dio tantos saltos que terminó convenciendo a la Duda, e incluso a la Apatía, a la que nunca le interesaba hacer nada. Pero no todos querían participar. La Verdad prefirió no esconderse... ¿Para qué? si al final siempre la hallaban. Y la Soberbia opinó que era un juego muy tonto (en realidad lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella)...y la Cobardía prefirió no arriesgarse.

Un, dos, tres...comenzó a contar la Locura. La primera en esconderse fue la Pereza, como siempre tan perezosa se dejó caer tras la primera piedra del camino. La Fe subió al cielo y la Envidia se escondió tras la sombra del Triunfo, que con su propio esfuerzo había logrado subir ala copa del árbol más alto. La Generosidad casi no alcanzó a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos...que si un lago cristalino para la Belleza...que si una hendida en un árbol perfecto para la Timidez...que si el vuelo de una mariposa lo mejor para la Voluptuosidad...que si una ráfaga de viento magnífico para la Libertad...así terminó por acurrucarse en un rayito de sol. El Egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio: aireado, cómodo...pero sólo para él. La Mentira se escondió en el fondo de los océanos (mentira, se escondió detrás del arco iris).La Pasión y el Deseo en el centro de los volcanes. El Olvido...se me olvidó dónde se escondió el Olvido, pero eso no es lo más importante. La Locura contaba ya novecientos noventa y nueve mil novecientos noventa y nueve...y el Amor no había aún encontrado sitio para esconderse entre sus flores.

Un millón contó la Locura y comenzó a buscar. La primera en encontrar fue la Pereza...a sólo tres pasos detrás de unas piedras. Después se escuchó la Fe discutiendo con Dios sobre Teología y a la Pasión y el Deseo los sintió vibrar en los volcanes. En un descuido encontró a la Envidia y claro, pudo deducir dónde estaba el Triunfo. Al Egoísmo no tuvo ni que buscarlo, él solo salió disparado de su escondite, que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la Belleza, y con la Duda resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada en una cerca sin decidir aún dónde esconderse.

Así fue encontrando a todos. Al Talento entre la hierba fresca...a la Angustia en una oscura cueva...a la Mentira detrás del arco iris (mentira...en el fondo del mar).Hasta el Olvido...ya se había olvidado que estaba jugando a las escondidas. Pero sólo el Amor...no aparecía por ningún sitio. La Locura buscó detrás de cada árbol ,bajo cada arroyo del planeta, en la cima de las montañas, y cuando estaba por darse por vencida, divisó un rosal y pensó: el Amor siempre tan cursi, seguro se escondió entre las rosas...tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas...cuando de pronto un doloroso grito se escuchó...las espinas habían herido los ojos del Amor, la Locura no sabía que hacer para disculparse: lloró...rogó...pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo.

Desde entonces, desde que por primera vez se jugó en la Tierra al escondite, el Amor es ciego...y la Locura siempre lo acompaña.

Equívoco















¿De esto me hablaba Morfeo en sus oníricos viajes?
no creo estar muerto
¿o si?, ¿es eso?, ¿es que ya no hay nada?
yo creo que si, siento, el corazón aún late
resopla en mi pecho y aún así, creía haber acabado.
Lleno de ella, ya no la tengo, creí que sería el fin
la sangre se fugaría en sus recuerdos;
pero no entiendo que pasa, y no he muerto:
el amor eterno pura ilusión que ya no creo
¿o si?, ¿o sólo es sueño?
donde no hay nadie la veo
¿dónde vas? pregunto y me alejo
no lo entiendo perdona si confundo sentimientos
¿amistad? no lo se, no se si debo.
Sobre todo de antemano.
Lo siento.

10.11.2006

vuestros ojos
















Ya que así lo queréis, sea en buenhora.
¿Vos no sabéis que adoran vuestros ojos
Grandes y bellos?...¡No dejéis Señora
Que solo amor –el alma que osa adora-
Implore a vuestros pies puesta de hinojos!

Si es un delito amar profundamente
Si, es pecado querer, perdón implora
El que sueña con vos constantemente;
¡Anhelando besar devotamente
Las blancas manos que tenéis, Señora!

Ved que implacable su dolor despierta.
Que, cual inmensa puñalada abierta
Sangra en el pecho su incurable herida…
Que esclavo de ese amor que en vano llora,
Por vuestros ojos “cambiara una aurora”,
Por vuestros besos vendería su vida.

10.10.2006

Made in Alemania

Alma



Primero, entregamos el alma
y cuando esta reboza de sensaciones
imposibles de contener, entregamos el cuerpo para estallar en gozo
y quedar satisfecho
en plenitud consigo mismo

Pero jamás se cumple,
entregamos el cuerpo
por un gozo
y con el alma llena
de amargas sensaciones,
permanecemos,

imposibles de desalojar.

!!??¿¿!!

Deseo tender mis cosas, y reducirlas a escombros.

Rasgar, golpear, machacar, escoger.
Voy a lo largo de la cerca del jardín y siento el impuso otra vez.
Debo destruir.
Pero solo si no me pertenece.
Debo destruir. Pero solo si no me pertenece.

No

Me gustaría destruir algo pero solo si no me pertenece.
Quiero ser un buen chico, pero el deseo me sobrelleva.
Debo destruir.
Pero solo si no me pertenece.

No

Rasgar, golpear, machacar, no preguntar, romper, partir, lastimar, quemar, entonces correr.
Aserrar, pelar, quebrar, vengar.

El conoció una chica ciega, compartió el dolor semejante, vio una estrella ir por el cielo y deseó que ella pudiera ver.

Ella abrió sus ojos y lo dejó esa misma noche.

rencor



tú odias
tú me odias


tú odias
tú me odias
tú me preguntaste
tú me preguntaste y yo no dije nada

Quieres serle fiel por todos los días
hasta que la muerte los separe

¡No!

Quieres amar aún en los peores días
hasta que la muerte los separe

¡No!

10.09.2006

Made in japon

10.08.2006

Da que pensar

Ya no puedo caminar por mí mismo

El viento del tiempo es demasiado fuerte

deberías haberte acostumbrado

A las cosas que te hieren, pero ahora...

Abrázame así

Este corazón húmedo

Si en este tiempo que siempre cambia

Hay amor inmutable

Abrazarás mi corazón?

Deja de sufrir por las lágrimas

Mi corazón ya está destrozado

Amor para siempre, soñar para siempre

Sólo los pensamientos que fluyen

Intensa y tristemente

Entierran y agotan el tiempo

Oh, dime por qué

Todo lo que veo es azul en mi corazón

Te quedarás conmigo

Hasta que pase el viento?

Otra vez salen fluyendo todas mis lágrimas

Amor para siempre, soñar para siempre

Quédate conmigo, así

Abraza mi corazón

Que tiembla al amanecer

Oh, quédate conmigo

Ah, todo se podría acabar ya

En esta noche sin fin

Ah, cosas que perder

No tengo ninguna, sólo tú

Amor para siempre, soñar para siempre

Quédate conmigo, así

Abraza mi corazón

Que tiembla al amanecer

Oh, Te quedarás conmigo

Hasta que pase el viento

Ya más cerca que nadie

Amor para siempre, soñar para siempre

Ya no puedo caminar más

Oh, dime por qué

Oh, dime de verdad

Enséñame el significado de vivir

Amor para siempre, soñar para siempre

Entre lágrimas que fluyen

Hasta que las brillantes estaciones

Pasen eternamente

Amor para siempre

La moral


Entre la moral acumulada por los años y el despertar a la duda mas temible que deja entrever los deseos reprimidos por aquellas enseñanzas de dar miedo a la mente del cuerpo que dios nos dio, nos deja en una cuerda floja, limitados por el deseo y la urgencia de llevar a cabo el acto conscripto.

He buscado la respuesta en vano, mas un dejo amargo en la boca y un pensamiento sin consuelo….